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Integración segura de personas con capacidades diferentes en el sector químico

Escrito por MANUEL on .

El IBV propone un manual con metodologías y recomendaciones prácticas

La industria química se caracteriza por la variedad de sus procesos y por la diversidad de los puestos de trabajo, dentro de un marco común como es de la producción de productos químicos. Estas características, al interaccionar con las personas con discapacidad, hacen que la inserción laboral sea posible y deseable. Así lo manifiestan investigadores del Instituto de Biomecánica de Valencia, que han elaborado el manual “Integración segura de personas con capacidades diferentes en el sector químico”, con cuya publicación pretende promocionar el empleo de personas con discapacidad en el sector que nos ocupa.

El manual ha sido elaborado por investigadores del Instituto de Biomecánica de Valencia (IBV), con la colaboración de profesionales de la Federación de Industrias Textil-Piel, Químicas y Afines de Comisiones Obreras (FITEQA-CC.OO.), la Federación Estatal de Industrias Afines de UGT (FIA-UGT) y la Federación Empresarial de la Industria Química Española (FEIQUE). Se trata del resultado de un proyecto cuyo objetivo principal es la promoción del empleo de las personas con discapacidad en el sector de la Industria Química, a través de la identificación de las oportunidades de trabajo y de la información y sensibilización a los empresarios y responsables del sector.



Para los responsables de la publicación, los niveles de inserción son muy bajos en este sector y el propósito del manual ha sido incentivar este proceso mediante metodologías y recomendaciones prácticas. A continuación se exponen algunos puntos clave que hay que tener en cuenta.

La amplia variedad de puestos de trabajo de la industria química favorece la inserción, siempre que se flexibilicen las demandas de los puestos de trabajo y se realice un buen proceso de selección.Ciertos puestos de trabajo de las áreas productivas no requieren formación específica, sino que se aprende en el propio puesto, lo que puede ser una ventaja a la hora de integrar a personas con discapacidad, aunque hay que dar un especial énfasis en todo lo relacionado con el proceso de formación, aprendizaje de tareas y adaptación al puesto, según el manual.

Además, las condiciones del entorno son uno de los aspectos que más puede condicionar el acceso de personas con discapacidad: barreras arquitectónicas (son constantes en los puestos de producción y planta. Este aspecto debería tenerse muy en cuenta en el diseño de nuevas empresas o en la ampliación o reforma de empresas existentes, ya que las barreras no son consustanciales al tipo de tareas que se realizan, sino que es posible diseñar entornos de producción accesibles -por ejemplo, cuidando los espacios de paso, evitando los cambios de nivel innecesarios o proporcionando elementos mecánicos de transporte horizontal-); la presencia en el aire de gases, polvos, humos, neblinas, vapores u olores es habitual en muchas empresas químicas (asimismo, el riesgo químico asociado a la exposición a determinadas sustancias, también puede ser frecuente en ciertas empresas. Este aspecto puede ser un obstáculo para el trabajo de personas que tengan tolerancia limitada o ausente a estas condiciones).

En muchas empresas químicas existen procesos auxiliares que o bien se realizan en la propia planta de manera temporal o se subcontratan a otras empresas. Estos procesos suelen relacionarse con el empaquetado, etiquetado, correspondencia y publicidad directa o limpieza general, entre otras. Independientemente de que se recomiende a las empresas realizar contrataciones directas de personas con discapacidad, modalidades de empleo como los enclaves laborales, la subcontratación de procesos auxiliares a Centros Especiales de Empleo también son opciones a considerar.

De la misma manera, en muchas empresas se insiste en la polivalencia y flexibilidad de los trabajadores tanto del área productiva, como de otros sectores. Este aspecto es necesario reconsiderarlo si se tiene la intención de contratar a personas con discapacidad. La principal recomendación es aplicar la flexibilidad y la polivalencia no a las personas sino a los entornos, la organización de las tareas y los puestos de trabajo. Aspectos como el reparto de tareas entre compañeros o la distribución horaria adecuada a las necesidades son medidas económicas y muy efectivas para favorecer la inserción. A lo largo del contenido del estudio, los investigadores destacan como aspecto clave contar con un proceso de selección adecuado en cada empresa que incluya: una buena definición de los puestos de trabajo, especialmente centrada en una descripción de las tareas esenciales y no esenciales y las demandas de cada una de estas tareas; y contrastar esa información con las características de los candidatos con discapacidad. En este punto, sería aconsejable contar con la colaboración de servicios de empleo y entidades que se dedican a la inserción laboral.