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La Fundación Edes allana el camino de la integración

Escrito por MANUEL on .

Tapia de Casariego, T. CASCUDO

Mónica pasó sus años escolares en el Colegio Edes. Al terminar hizo un curso de formación de jardinería que le ofertó la Fundación Edes y, después, entró a formar parte como trabajadora del Centro Especial de Empleo (CEE) Finca El Cabillón, dependiente de la entidad. Esta Fundación de Tapia de Casariego se dedica a ofrecer servicios y herramientas para la formación y el empleo a las personas con discapacidad que, como Mónica, demuestran cada día que muchas veces las barreras sólo están en los ojos de quien mira.

La entidad acaba de recibir la «Colmena de oro» a la solidaridad que entrega la Sociedad de Humanitarios de San Martín de Moreda. La Fundación Edes ha recibido el galardón como un honor. Así lo explica la presidenta, Ángeles Loza, quien afirma que este reconocimiento les permitirá avanzar en la divulgación de su proyecto fuera del Occidente: «En la comarca la gente cada vez nos conoce más, pero no a nivel regional y sobre todo estatal».

La Fundación Edes está a punto de cumplir doce años, pero su historia comenzó mucho antes, en 1992. Fue entonces cuando un grupo de cooperativistas fundó el colegio del mismo nombre, con el objetivo de ofrecer educación específica para las personas con discapacidad del Occidente de Asturias y la mariña de Lugo.

Recuerda la directora del colegio, Mari Carmen Quintana, los primeros años de trabajo «casi en precario». Empezaron a trabajar en un inmueble municipal de la localidad tapiega de El Cabillón, donde hoy siguen, pero con unas instalaciones notablemente mejoradas en las que se forman una veintena de alumnos. «Me acuerdo que no había sistema de calefacción y teníamos una estufa que movíamos de clase en clase». Quintana rememora que fue el tesón y esfuerzo del personal y de las familias los que hicieron crecer el proyecto. «Aquí nadie repara en las horas que dedica. Nos esforzamos porque creemos en lo que hacemos», explica. En 1999, conscientes de la necesidad de ampliar servicios para dar una atención más completa, colegio y asociación de padres impulsaron la creación de la Fundación. Hoy la entidad da trabajo directo a nueve personas, responsables de los programas de Familias (ofrece formación y atención familiar), Ocio y Tiempo Libre (se ocupa de programar excursiones e iniciativas para fomentar el ocio de los jóvenes con discapacidad), Empleo y Formación (busca la integración laboral en puestos de trabajo de forma normalizada), el Centro de Voluntariado y Participación Social (promueve el voluntariado en distintos ámbitos) y la Unidad de Atención Temprana Infantil (servicio público que presta atención a niños menores de seis años).

No se puede obviar al Centro Especial de Empleo dedicado a la agricultura ecológica y la jardinería en el que trabajan 9 personas y hasta 14 en temporada alta de cosecha. Este centro nació en 2006 como una apuesta firme de la entidad por la inserción laboral de las personas con discapacidad.

Elena Martínez es la gestora de la entidad y asegura que lo más difícil es lograr una financiación estable. Actualmente los servicios de Fundación Edes son posibles gracias a líneas de ayudas tramitadas desde diferentes consejerías y también al respaldo de las obras sociales de Cajastur, Caja Rural o La Caixa, entre otras entidades.

También cuentan con la colaboración de medio centenar de empresas de la comarca y ayuntamientos, además de los fondos que ingresa la propia entidad promoviendo diferentes actividades como su cena-baile benéfica. Mantener cada programa exige un esfuerzo anual llamando a muchas puertas para reunir la financiación necesaria para no renunciar a ningún programa. «Recibimos ayudas pero con carácter anual que nos hacen difícil hacer una programación planteada a cuatro años, que sería lo ideal», explica Martínez.