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El 8,5 por ciento de empresas aragonesas contrata más de diez discapacitados

Escrito por www.isencial.com on .

El 8,5 por ciento de las empresas aragonesas tiene contratadas a más de diez personas discapacitadas, que suelen ser hombres, de 36 a 45 años, con discapacidad física, estudios elementales y un trabajo a tiempo completo como peón u operario.

Estos son algunos datos del estudio sobre el mercado laboral y las personas con discapacidad hecho público hoy por el Gobierno de Aragón, que lo ha editado, por medio de los institutos Aragonés de Empleo y de Servicios Sociales, junto con la Fundación Adecco.

El informe, basado en una encuesta realizada a 94 empresas aragonesas y a 250 personas con discapacidad, con y sin empleo, pretende tener una imagen actualizada acerca de una de las alternativas que existen para la integración laboral de estas personas y su incorporación en el mercado ordinario.

La mayoría de las empresas aragonesas encuestadas (el 87,2 por ciento) conoce la Ley de Integración del Minusválido (LISMI), que obliga a las organizaciones de más de 50 trabajadores a incorporar a un porcentaje de personas con discapacidad no inferior al dos por ciento.

Un 97,8 por ciento de las empresas que la conocen, es decir un 85,1 por ciento de los encuestados, cumplen la LISMI: en más de la mitad de los casos con la contratación de personas con discapacidad, en un 25,5 por ciento combinando esta modalidad con medidas alternativas y un 8,5 por ciento, exclusivamente con estas últimas.

Independientemente de la modalidad elegida, sólo un 7,4 por ciento de las encuestadas tiene al menos una persona con discapacidad contratada, mientras que un 8,5 por ciento ha contratado a más de diez.

En concreto, un 46,8 por ciento tiene una o dos personas en plantilla, seguidas de un 27,7 por ciento con tres o cuatro, un 4,3 por ciento con cinco o seis, un 3,2 por ciento con siete u ocho y un 2,1 por ciento, con nueve o diez.

A pesar de que el porcentaje de empresas aragonesas que cumple la LISMI es elevado, un 64,9 por ciento considera que se debería ofrecer más apoyo para el cumplimiento de esta normativa legal y que las ayudas actuales son insuficientes.

De estos, un 52,5 por ciento opina que se deben facilitar las adaptaciones al puesto de trabajo; un 49,2 % demanda más ayudas económicas; un 45,9 % solicita más información sobre la ley; un 44,3 % cree que deben recibir ayudas relacionadas con la accesibilidad y un 36,1 % que se debe ofrecer más formación a la persona con discapacidad.

Los principales problemas para cumplir con la LISMI, según un 34,7 % de los encuestados, están relacionados con la dificultad de encontrar personas con discapacidad aptas para cubrir sus vacantes.

Para un 16,8 por ciento el principal obstáculo es que el empleo es duro y peligroso, lo que lo hace incompatible con la discapacidad, y un 9,5 por ciento cree que este colectivo se caracteriza por la falta de formación y preparación.

Sin embargo, un 18,9 % defiende que no ha encontrado problema alguno para contratar personas con discapacidad.

Pese a estos problemas, los trabajadores con discapacidad son valorados muy positivamente por las empresas de Aragón, con una puntuación de más de seis (del 1 al 10).

Los puntos débiles de estos trabajadores son la posibilidad para promocionarlos, el nivel de participación en la toma de decisiones, la autonomía y la organización de su trabajo, mientras que los fuertes se refieren al grado de responsabilidad, productividad, motivación, puntualidad, integración en el ámbito laboral y comunicación.

La encuesta también ha querido conocer el grado de satisfacción de los trabajadores discapacitados, quienes han valorado con notable o sobresaliente la mayoría de los aspectos.

Sobre todo respecto a la formación, la salud, la seguridad y el nivel de participación, mientras que la autonomía, la independencia y la actividad desarrollada son menos valorados.

Por ello, aunque un 48,5 por ciento trabaja, un 31,5 por ciento busca una mejora laboral y desea cambiar de empleo.

El estudio revela, además, que un 45,9 por ciento trabaja en la empresa ordinaria y un 54,5 por ciento, en centros especiales de empleo, y que un 25,4 por ciento lleva en la compañía más de diez años.