JoniJnm.es
JoniJnm.es
Imprimir

Las tres cuartas partes de los isleños con discapacidad están sin empleo

Escrito por isencial on .

Más de 53.000 personas de Canarias padecen algún tipo de desventaja física o psíquica reconocida

ANA MARTÍNEZ
SANTA CRUZ DE TENERIFE
Los datos de Canarias en cuanto a integración laboral de personas con discapacidad son los peores de toda España. Según la última estadística elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre el empleo de las personas con discapacidad, el Archipiélago tiene el colectivo de personas con discapacidad que padece la mayor tasa de inactividad de todo el país, un 72,4%. En el extremo opuesto, con el mejor nivel de integración se sitúa Murcia, con un nada desdeñable 48,9%.

De esta forma, de los 1.471.500 habitantes en edad de trabajar (es decir, de entre 16 y 64 años) que estaban censados en las Islas en 2010, 53.200 padecen una discapacidad superior al 33% legalmente reconocida. Eso supone apenas un 3,6% de la población. De ellos, 14.600 contaban con un empleo frente a las 38.500 que se encontraban en paro.
Y eso que las cifras han mejorado ligeramente a pesar de la crisis. Según el informe del INE, en 2008, la tasa de inactividad de los discapa citados isleños alcanzó el 79,8% para mejorar al año siguiente hasta un 76,1%.
Uno de las principales causas de la situación que padece el colectivo en el Archipiélago es la escasa disposición de los empresarios a contratar a personas con discapacidad. Según el representante de la Plataforma Tenerife Discapacidad, Raúl Cordero, muy pocos respetan el cupo del 2% que deben reservar todas las compañías con más de 50 empleados. "Prefieren pagar a final de año una compensación económica que emplear a estas personas", señala.
Utilidad
Cordero no está en contra de esta medida, "que está muy bien y ayuda bastante a las entidades declaradas de utilidad pública a las que va destinado este dinero". Lo malo, según él, "es que hay organizaciones mucho más pequeñas, sobre todo las de ámbito regional o local a las que nunca llega".
Además, el principal inconveniente es que de esa manera "no se fomenta el empleo, porque las asociaciones lo emplean en otras necesidades que tienen". Para colmo, según apunta, "en las Islas hay muy pocos centros oficiales de empleo y los que hay están agobiados por la falta de subvenciones". Las dificultades se agravan cuando se trata de zonas rurales. "Nosotros tenemos nuestra sede en Buenavista y hace poco tiempo conseguimos colocar a un chico en el punto limpio para la sustitución de unas vacaciones, pero nada más", relata.
Aunque las organizaciones declaradas de utilidad pública tampoco lo tienen nada fácil. El ge rente de la Asociación Familiar pro Discapacitados Intelectuales de Tenerife (Aspronte), Antonio Fuentes, señala que los prejuicios por parte de los empresarios son muy fuertes.
"Nosotros tenemos un departamento de integración laboral que lleva una psicóloga", detalla. "Ella se encarga de preparar a los chicos, busca las empresas y los acompaña a realizar las entrevistas". En alguna ocasión, cuenta, "hemos llegado a colocar a una docena de chavales muy preparados pero a los que al final acaban poniendo a trabajar como reponedores, que no es para lo que los habíamos formado".
"Las empresas nos cierran las puertas", lamenta, "nos dan a entender que nuestros chicos no valen para trabajar, cuando lo cierto es que nosotros en nuestros talleres empezamos a escuchar martillazos desde las 8:05 de la mañana". Fuentes destaca la responsabilidad que caracteriza a las personas con las que trabajan. "Nunca se escabullen para fumarse un cigarro o ir a tomar café, como hacen otros", asegura.
Además, otro de los escollos a los que se enfrentan es la falta de financiación. "En Canarias solo hay 25 centros especiales de empleo que se tienen que autofinanciar", señala. Es cierto que reciben el 50% del salario básico y las contribuciones a la Seguridad Social. Pero para el resto de los gastos, el dinero tiene que venir de las aportaciones de los socios, de la venta de su propia producción, de participaciones de lotería u otras acciones.
"Nosotros tenemos en Tenerife el Centro Reina Sofía de maderas y cortinas, que ha funcionado muy bien", explica. "Lo malo es que, por ejemplo, ahora algunas empresas de vino que nos compraban las cajas, se han pasado a los embalajes de cartón y por buenos que sean nuestros precios, con eso no podemos competir".
Para colmo, en estos momentos de recortes, el retraso en la percepción de las ayudas es todo un contratiempo. Sin ir más lejos, resalta Fuentes, "la administración nos comunicó en septiembre que hasta marzo no podrán abonarnos ese 50% del salario de los chicos". Signi fica que durante seis o siete meses, la asociación debe hacerse cargo de los sueldos con sus propios recursos, "porque desde que entran en un centro ocupacional pierden la pensión no contributiva".